— FICCIÓN —

Igosha
Traducción: CARIDAD CARNERO JURADO – Recuerdo que estaba sentado con la niñera en la habitación infantil; en el suelo había una alfombra, sobre la alfombra había juguetes y entre los juguetes estaba yo. Sin previo aviso, se abrió la puerta. Miré, esperé; no había nadie.

Las legítimas aspiraciones de un duende inquieto
LINCE TOSCANO- Debo empezar por aclarar que, por si no me estáis viendo o, si me estáis viendo, pero lo vuestro no es el don de la observación, yo soy un duende.

Pájaros en la cabeza
BEATRIZ G. ALBERDI- El otro día llegaba tarde al trabajo. No suele pasarme pero digamos que beber una copa de vino de más un martes por la noche no es una buena idea, especialmente si no quieres ir arrastrándote el resto de la semana con una resaca que ya no dura una mañana sino dos días.

Historia de una canción
COQUÍN ARTERO – En las postrimerías del siglo XIX, entre todas las vivencias que podrían tener los cubanos y cubanas de a pié, se hizo famosa la historia de un poeta y la de su preciosa prometida. ¿Acaso puede un cantor tener mayor motivación que el amor correspondido con pasión de un adolescente?

Pequeñas secuencias de vida
HUERTA DE REGLETAS – ¿Qué somos, además de la carne y los huesos que alimentan la tierra? A veces, solo un mensaje tallado en un árbol.
