— FICCIÓN —

Doctor Alonso
MARC MERINO I RIGOL – Cuando la luz volvió, Andrea ya no estaba, solo su linterna tintineaba mientras se hundía en aquella capa viscosa. El terror nos envolvió como una tela de araña.

Genti de Muerti
VICENTE ORTIZ – Allá en lo profundo del Norte de Extremadura, en las antaño aisladas e inaccesibles aldeas de las Hurdes, se dice que en las noches oscuras dos jinetes encapuchados. Un hombre, una mujer, ya ancianos, encorvados y espectrales atraviesan los caminos a lomos de caballos blancos…

Canto triste de androide
LUCÍA CORTÉS – ¿Cuánto hay de nosotros en la tecnología que usamos cada día?. ¿Y cuánto de nosotros dejaremos que se pierda para que lo haga un humanoide?. ¿Vaticinará la ciencia ficción la realidad igual que lo hizo Julio Verne con los submarinos y las máquinas voladoras…?. ¿Podrán los androides amar de verdad y reivindicar su humanidad?.

El enjuto anciano y su cuento
ISMAEL TELLADO – Tenía la voz de mi abuela grabada en algún lugar de mi memoria, rescatada de los viajes que hacíamos juntos camino del pueblo. Lo que sigue es un cuento popular alemán llamado Muerte Madrina, filtrado por el recuerdo de la historia que ella misma me contaba.

Igosha
Traducción: CARIDAD CARNERO JURADO – Recuerdo que estaba sentado con la niñera en la habitación infantil; en el suelo había una alfombra, sobre la alfombra había juguetes y entre los juguetes estaba yo. Sin previo aviso, se abrió la puerta. Miré, esperé; no había nadie.

Las legítimas aspiraciones de un duende inquieto
LINCE TOSCANO- Debo empezar por aclarar que, por si no me estáis viendo o, si me estáis viendo, pero lo vuestro no es el don de la observación, yo soy un duende.

Pájaros en la cabeza
BEATRIZ G. ALBERDI- El otro día llegaba tarde al trabajo. No suele pasarme pero digamos que beber una copa de vino de más un martes por la noche no es una buena idea, especialmente si no quieres ir arrastrándote el resto de la semana con una resaca que ya no dura una mañana sino dos días.

Historia de una canción
COQUÍN ARTERO – En las postrimerías del siglo XIX, entre todas las vivencias que podrían tener los cubanos y cubanas de a pié, se hizo famosa la historia de un poeta y la de su preciosa prometida. ¿Acaso puede un cantor tener mayor motivación que el amor correspondido con pasión de un adolescente?

Pequeñas secuencias de vida
HUERTA DE REGLETAS – ¿Qué somos, además de la carne y los huesos que alimentan la tierra? A veces, solo un mensaje tallado en un árbol.
